Suele decirse que cuando una mujer tiene un hijo por primera vez, se convierte en madre de todos los niños del mundo. A mí siempre me había parecido una frase bonita pero nada más. Ahora, que yo también soy madre, doy fe, es una gran verdad.
Así que entiendo perfectamente a la protagonista de esta historia de compasión. Eloisa Herrera, una bombera mexicana, amamantó a una bebé que fue rescatada, tras haber quedado atrapada entre dos muros al caer desde 3 metros de altura, según informa El Imparcial.
Los hechos ocurrieron en la alcaldía de Iztacalco, de la ciudad de México, y para poder llegar hasta la pequeña los policías y los miembros del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) tuvieron que tirar la pared, mientras se oía llorar a la niña.
La pequeña estaba recién nacida y aún con el cordón umbilical. Se desconoce aún cómo y por qué acabó entre los muros de dos casa, a 3 metros de profundidad.
Cuando finalmente consiguieron rescatarla, la bombero Eloisa Herrera se encargó de amamantar a la pequeña y comentó después que fue su instinto materno el que actuó en ese momento.
Y es que no hay fuerza más grande que el instinto de una madre. Gracias, Eloisa!